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Análisis: Olympus O-MD E-M5 Mark II

ID: 17138

Si alguien estuviera buscando una Micro Cuatro Tercios realmente completa, con mucha calidad y que fuera algo distinta, nuestra recomendación sería la Olympus OMD E-M5 Mark II. Es verdad que las hay más baratas, con más megapíxeles y con muchas más funciones pero muy pocas, por no decir casi ninguna, consiguen acercarse al enorme potencial y la palpable sensación de consistencia que trasmite esta CSC.

La E-M5 Mark II es una cámara seria y capaz que mezclar con criterio y buen gusto la sabiduría de todo lo clásico con las posibilidades y recursos de lo último en la vanguardia tecnológica.

Al igual que su antecesora, apuesta por los 16 megapíxeles y es, en términos generales, muy respetuosa con la línea que marcó la primera, aunque añade unos cuantos activos que mejoran el resultado final. Por decirlo de alguna manera, es la misma gran cámara con mejoras en aspectos puntuales como la estabilización, el enfoque, la grabación de vídeo, la calidad del visor electrónico y conectividad Wi-Fi. Dicho así puede que no parezca demasiado, pero sí se nota bastante la diferencia en favor de la Mark II, sobre todo en el manejo.

Equipa un sensor Micro Cuatro Tercios Live MOS de 17,3 x 13,0 mm, junto con un estabilizador VCM de cinco ejes y un procesador TruePic VII, por lo que estamos ante una cámara de gran rendimiento y fiabilidad capaz de adaptarse a casi cualquier situación. La anunciada mejora de varios pasos gracias a la nueva estabilización es una realidad y, con ISO 25.600, se convierte en una cámara muy dotada para trabajar en condiciones extremas. Hemos tenido oportunidad de probarla con el objetivo Olympus Zuiko M. 12-40mm f2.8 y la impresión no ha podido ser más positiva.

En cuanto a la calidad de fabricación, es robusta y cuenta con los mejores materiales, pero lo que más nos ha llamado la atención es su nuevo diseño, con una disposición perfecta de ruedas de control y botones.

Muy personalizable
Con una excelente oferta de modos y muchas posibilidades de configurarla a nuestro gusto, este modelo es un ejemplo de lo que una cámara de estas características debe ofrecer. Las escenas y filtros artísticos funcionan muy bien y harán las delicias de más de uno, pero es en los modos manuales donde demuestra todo su potencial. La calidad de las imágenes es excelente, siendo muy fiable en el balance de blancos y la reproducción del color, y muy correcta en la medición de las exposiciones. Cuenta con un modo de alta definición que capta imágenes de 40 MP (aunque solo de sujetos estáticos, ya que se consigue desplazando el sensor durante la toma de la fotografía) y permite ráfagas de 10 fps. Por último, también graba vídeo 1080p hasta 60 fps.

Puntuación Desglose


Características
8
Manejo
10
Calidad de imagen
10
Calidad/precio
8

Opinamos…

Una cámara de calidad superior, manejable, muy compensada y capaz de ofrecer un excelente rendimiento en cualquier circunstancia. No es barata, pero su precio está más que justificado.
9
Puntuación total



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